Si bien, la motivación del alumno por aprender es clave en este proceso, también lo es la constancia. Por eso, no dudes en comenzar cualquier curso on line con dedicación y el firme propósito de ser el mejor. ¿Cómo lograrlo? Pon en práctica los siguientes consejos.

Asegúrate de contar con los recursos tecnológicos necesarios. Antes de comenzar un curso virtual, es importante que verifiques tu conexión a Internet, la versión de tu navegador web y las herramientas adicionales, como el micrófono y la cámara web.

Utiliza todos los medios de consulta disponibles. Pues consultar páginas de MOOC,  bibliotecas virtuales, sitios académicos y cuanto recurso te sea de utilidad para encontrar la información necesaria y complementaria.

Administra tu tiempo. Dedica, como mínimo, una hora al día para leer el material, resolver las dudas y adelantar las tareas asignadas. De esta manera, podrás completar las actividades dentro de los tiempos establecidos.

Realiza las actividades prácticas. Aunque estas parezcan innecesarias, son las que a la larga te permitirán fijar los conocimientos adquiridos.

Interactúa con tus compañeros. Responde a los comentarios y debate todo lo que puedas en los foros. Te enriquecerás con experiencias e información extra.

Recuerda que tienes un tutor. Consúltale siempre que lo consideres necesario. El tutor es todo un experto en el tema, razón por la que no tendrá problemas con resolver todas tus inquietudes. No temas a la hora de preguntar, aunque parezcan interrogantes obvios, pueden ser claves para tu proceso de formación.

Aprovecha el material al máximo. Además de que te ayudará a fortalecer tus competencias y habilidades, podrás aplicarlos posteriormente en proyectos de carácter personal.

No desistas. Cuando sientas que quieres rendirte, recuerda los motivos por los cuales comenzaste. No hay nada más satisfactorio que un logro alcanzado. Motívate, levanta la mano cuando lo creas conveniente y actúa con responsabilidad.